martes, 18 de junio de 2013

El principio de la organicidad



Hemos observado que los sistemas tienden a permanecer en un cierto equilibrio (estadístico u homeostático). Pero en un capítulo anterior veíamos que existe una fuerza que tiende a destruir el sistema, el principio de la entropía siempre creciente. Aparentemente, parece existir aquí una contradicción entre esta tendencia al caos, por una parte, y por otra, un proceso de evolución que tiende a aumentar el grado de organización que poseen los sistemas (sistemas abiertos y, en especial, los sistemas vivos), fenómeno que podemos denominar e l "principio de la organicidad". Esta aparente paradoja ha sido estudiada por varios autores. En efecto, John O'Manique estudia ciertos conceptos propuestos por Teillhard de Chardin, especialmente su idea de la Hiperfísica. La Hiperfísica se asienta sobre la teoría general de la evolución y nace, por consiguiente, de las ciencias naturales.
O'Manique cita a Bernard Tower que, al indicar la importancia de la obra de Chardin señala que "el logro fundamental y precursor de Teillhard fue el de dar sentido a las dos ideas científicas más famosas, aunque aparentemente contradictorias, concebidas en el siglo XIX: por una parte la teoría de la evolución biológica y, por otra, el segundo principio de la termodinámica". La teoría de la evolución habla de una organización cada vez más compleja y la segunda ley, como sabemos, se refiere a la entropía creciente.

Kenneth A. Boulding estudia la "imagen" en la Teoría de la Organización y comienza su capítulo 2 como sigue :
En la imagen de la historia del Universo, como nos la presenta la ciencia, parecen estar operando dos fuerzas o tendencias opuestas. Por una parte, tenemos la tendencia representada por la segunda ley de la termodinámica. Por la otra, observamos claramente a través de los registros de la historia, una tendencia diferente. Esta es la tendencia al surgimiento de la organización. Organizaciónes cualquier cosa que no es caos, en otras palabras, cualquier cosa que es improbable.
El presente capítulo pretende analizar estos dos principios. Uno ha sido esbozado antes (el principio de la entropía) y discutido con alguna profundidad buscando demostrar que esta contradicción es más aparente que real, es decir, que se puede salir del dilema planteado. Ya al discutir la entropía, adelantábamos ideas que se discutirán aquí con mayor profundidad.

Wolfgang Wiese plantea la opinión de que, junto a las conocidas leyes de la energía, debería existir una tercera ley, "la ley de la organización". Señala que la organización de un sistema es un principio que no se puede referir a fuerza o materia "pero que, por sí, es una magnitud independiente, ni energía ni sustancia, sino algo tercero expresado por la medida y el modo de orden".

Parece ser que existe una tendencia natural, inherente a los sistemas vivos hacia la organización. Y esta tendencia en muchos casos es independiente de los centros "ejecutivos" o directrices de esos sistemas.

Observemos algunos ejemplos de organización.

Tomemos el caso de una pareja de leones con un cachorro. El macho se encarga de la búsqueda de alimentos mientras la hembra cuida y defiende al cachorro. Allí tenemos un sistema, la familia felina, bastante bien organizado.

Podemos pensar en un instinto animal, y esa es justamente la idea. La organización, en este caso, no es el producto de un pensamiento consciente sino que responde a un acto instintivo, a una acción no gobernada por el discernimiento. Como sistema vivo lleva en sí el principio de la organización.

Siguiendo en el campo de la zoología, es impresionante a veces estudiar la conducta de algunos animales (e incluso de las plantas) que llevan a pensar en la existencia de un orden dentro de la naturaleza que tiende siempre hacia un equilibrio. Por ejemplo, la "conducta económica" de ciertos animales parecería indicar que, si bien es cierto que aquel comportamiento puede ser instintivo, es el producto de ajustes y adaptaciones de los modelos de conducta de toda una especie para poder vivir dentro de un medio determinado.

Por ejemplo, se ha observado que las hormigas "practican la ganadería". Efectivamente, a las hormigas les gusta un jugo muy agradable que segregan ciertas larvas de insectos, los "sinfilos", y se ha observado que dentro de sus "ciudades" mantienen y alimentan rebaños de dichos insectos. Algo así como la lechería. En los mares tropicales a los peces grandes, en general, como producto de sus correrías se les van adhiriendo moluscos y otros parásitos que limitan sus movimientos y su velocidad. Pues bien, cuando esto sucede, acuden al lugar en que saben que habitan ciertos peces vermiformes (peces en forma de gusanos); se detienen frente a sus moradas y abren sus agallas de una cieta manera que parece indicar que vienen en son de paz. Entonces salen estos "peces limpiadores" (así se les denomina) y proceden a quitarles los moluscos (que a su vez contituyen su alimento ). Terminada la operación, el pez se retira y los peces limpiadores vuelven a sus refugios con el estómago lleno.
Esta conducta no es muy diferente a la nuestra frente al peluquero o al dentista.


Tomemos otro caso, ahora en un sistema social. Los grupos T ("Training Groups" ) se caraterizan por una desorganización inicial. Se reúnen en una sala un psicólogo con un grupo de personas que, aunque pueden estar relacionadas jerárquicamente en alguna empresa, en la sala aparecen iguales (incluso pueden conocerse allí). El psicólogo los deja actuar libremente. No les indica nada. Literalmente los recibe en la sala y no habla, no comunica. La conducta típica que se ha observado en estos grupos, es que, luego de una reacción agresiva inicial ("qué diablos estoy haciendo aquí", "no estoy para juegos"), comienza a surgir una conducta de grupo más organizada. Surge el o los líderes, surgen conflictos que, generalmente, se solucionan de alguna forma o bien se producen divisiones. Al término de la reunión nos encontramos con un grupo organizado que ha surgido de ese conjunto de personas sin roles determinados que se encontraron reunidas en un momento dado.

Se ha analizado anteriormente el concepto de ''Homeóstasis " como un mecanismo que poseen los sistemas abiertos para llegar a mantener el equilibrio, una estabilidad. Arbib define la existencia de homeóstasis en un sistema fisiológico cuando, dada una perturbación moderada que tiende a desplazar al sistema de sus valores normales, sus partes reaccionan e interactúan de tal modo que el efecto negativo de la perturbación disminuye.

Los mecanismos homeostáticos sugieren la existencia en el organismo fisiológico de una organización que no se encuentra regulada por la voluntad (en el caso del hombre) sino que es independiente de ella. Forma parte del sistema autonómico.

Los sistemas sociales (una empresa por ejemplo) contienen miles y miles de variables que podrían provocar cualquier conducta. Sin embargo, si observamos su comportamiento podemos ver que, generalmente, existe una cierta uniformidad que incluso nos permite predecir su conducta futura.

Por ejemplo, tomemos el caso de la "Standard Oil Co. de Ohio". Como señala Mesteer en el decenio de 1920, esta empresa, quizá ahora la más grande de los Estados Unidos, poseía una dirección bastante reducida para el tamaño de las operaciones que este trust desarrollaba. Mesteer describe así su función: "Los trustees habían formado una subcomisión que en número de 26, hacía el verdadero trabajo y dirigía el trust. Se reunían cinco veces a la semana; las reuniones eran secretas y no se llevaba ningún registro de las mismas. Y, sin embargo, esta comisión de trabajo fijaba las directrices para la "Standard", incluso en sus mínimos detalles.

Todos los gastos que superasen los US$5. 000 tenían que ser aprobados previamente por el comité. La labor era inmensa: la compra del petróleo, de los productos químicos, de los tubos de acero para las conducciones; concretar nuevos acuerdos con las empresas de ferrocarriles, construir nuevos depósitos, regular todo lo referente a la exportación y los problemas de financiamiento; cincuenta refinerías de petróleo debían trabajar en perfecta armonía, 32.000 millas de "pipeline" tenían que ser administradas; dirigir todo el aparato administrativo, para citar algunos ejemplos.

Si se piensa en la enorme cantidad de gente cuya conducta debía ser dirigida para alcanzar los objetivos y las múltiples alternativas que cada uno de esos individuos podría desarrollar, se llega a la conclusión de que el sistema tiende a organizarse a sí mismo. Estudiar cada una de las alternativas de cada uno de los problemas que se presentan en cada una de las actividades de tal modo que se encausen las diferentes conductas en una forma tal que se logren los objetivos que se ha fijado el sistema, es humanamente imposible para un grupo tan reducido (y aun para un grupo con cualquier número de personas).

La idea del "homeóstato" para Ashby no era otra cosa que tratar de demostrar el comportamiento de un sistema ultra estable en la búsqueda de su equilibrio.

El homeóstato es una máquina sujeta a la definición de ese sistema. Su comportamiento tiende primero a ajustarse a la situación externa. Se enfrenta con lo que hasta ese momento es un problema no especificado y luego lo resuelve mediante una búsqueda ortodoxa de su estabilidad. Así, su conducta la lleva a mantenerse organizada como sistema. En este sentido esa máquina creada por el hombre parece ir en búsqueda de una meta, aunque detrás de ello aparentemente no exista racionalidad alguna. Así, la máquina se autoorganiza.

Este concepto es el que nos lleva a concluir en otro artículo.

"Todo ese análisis nos podría llevar a pensar en una especie de mano invisible, más o menos al estilo de Adam Smith. Los sistemas sociales podrían considerarse como un conjunto de fuerzas que tienden hacia un equilibrio (es decir, a una estructura ordenada), equilibrio que es inestable y por lo tanto irreversible"

Espero haber ayudado en algo. Hasta la próxima oportunidad!  


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