lunes, 17 de junio de 2013

La explicación de la Teoría General de Sistemas



A. Lazslo plantea una definición de sinergia desde el punto de vista de la variabilidad del sistema total en relación a la variabilidad de sus partes y enuncia la siguiente ley:


ló que expresado en palabras significa que un objeto es un sistema cuando la variabilidad que experimenta la totalidad es menor que la suma de las variabilidades de cada una de sus partes o componentes.


Este fenómeno lo podemos observar, por ejemplo, en las actividades de la totalidad de las abejas en un panal. Mirando en forma global, nos parece estar observando una enorme variabilidad en la conducta particular de cada abeja o de grupos de abejas. Sin embargo, si consideramos al panal como una totalidad, podremos observar que su conducta es bastante equilibrada y ello nos permite predecir el comportamiento del panal como una empresa productora de miel de abejas. 



Por otra parte, si examinamos el problema de la temperatura del medio y la temperatura del cuerpo de sistemas vivos (por ejemplo, el hombre), podemos observar el siguiente fenómeno: la temperatura del medio, en un día cualquiera, es variable, oscila entre un punto mínimo y un punto máximo, (normalmente el mínimo se da alrededor de las 6 ó 7 de la mañana y el máximo entre las 3 y 5 de la tarde), en cambio la temperatura del cuerpo es constante (del orden de los 36°C). Es decir, se presentan dos curvas de acuerdo con la siguiente figura.


Se puede observar que existe una gran variabilidad en el medio y una constancia en el cuerpo. El mecanismo que permite que esto suceda es el denominado "homeóstato" (derivado de homeóstasis). En otras palabras, a medida que varía la temperatura externa, el homeóstato va desarrollando un programa ya preparado y que pone en funcionamiento distintas reacciones químicas y físicas en el cuerpo humano que tienden a crear más calor (el tiritar) o a eliminar calor (la transpiración). Todo esto dentro de ciertos límites. Cuando existen temperaturas extremas es posible que el homeóstato no sea capaz de cumplir con su misión y la conducta del cuerpo deba ser decidida y dirigida desde un nivel mayor de complejidad. Este es el caso cuando la temperatura baja a varios grados bajo cero. El cuerpo no reacciona y la dirección superior (el cerebro) decide abrigarlo más.
Si esto no pudiera ocurrir, sencillamente el sistema moriría, pues la variación del medio salió de los "límites naturales" frente a los cuales se producía esta homeóstasis específica. Un ejemplo de la aplicación de este principio (ejemplo ya famoso) lo encontramos en el termostato de la calefacción. Si uno analiza su funcionamiento y el principio sobre el cual opera, puede llegar a la conclusión de que el termostato es una aplicación biónica del principio de la homeóstasis en el caso de la mantención de la temperatura en el cuerpo vivo.

Ahora, si unimos los dos conceptos que hemos desarrollado, la variabilidad de los subsistemas y la variabilidad del medio, podemos comprender el equilibrio que puede mostrar un sistema. En efecto, frente a los cambios externos que se producen en su medio, el sistema, provisto de los homeóstatos necesarios, aminora esos impactos, desarrollando programas pre-establecidos que tienden a hacer posible una serie de reacciones internas del sistema que lo defienden de las variaciones del medio. Por otra parte, el principio de la sinergia tiende a nivelar los cambios internos que sufren los subsistemas. Todo esto hace que el sistema tenga la propiedad de autocontrol y de autorregulación que lo lleva hacia un equilibrio homeostático o hacia un "estado permanente".


El estado permanente se caracteriza por l a mantención d e una relación determinada y estable entre la energía que entra al sistema (corriente de entrada) y la energía que sale del sistema (corriente de salida).

Esta situación no implica un estado inmóvil de equilibrio. Existe un flújo continuo de energía desde el medio externo y una exportación continua de los "productos" del sistema hacia el medio. Aunque, el sistema, en un estado permanente, a medida que pasa no es idéntico al organismo que fue, pero si, bastante similar, mantiene su mismo "carácter". Este intercambio con el medio permite que el sistema pueda generar neguentropía y así obtener la energía necesaria para hacer funcionar los mecanismos homeostáticos correspondientes cuando los cambios del medio lo exigen, o los mecanismos de excepción cuando esos cambios superan el radio de acción de los mecanismos homeostáticos normales.



Espero haber ayudado en algo. Hasta la próxima oportunidad! 



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