jueves, 11 de abril de 2013

Sinergia - 2 de 2


Quizá un buen ejemplo de este problema de las relaciones es uno planteado por el profesor Maruyama a propósito de la retroalimentación positiva en un "objeto" en que existen relaciones causales mutuas (para nosotros existen, simplemente, relaciones entre las partes). Grafica su ejemplo de acuerdo con la siguiente imagen.



Las flechas indican l a dirección de l a influencia. E l signo + señala que el cambio ocurre en la misma dirección, pero no es, necesariamente, positivo. Así, el signo + entre G (cantidad de basura por área) y B (bacterias por área) indica un aumento en la cantidad de desperdicios por área causando un incremento de las bacterias por área. Pero, señala Maruyama, al mismo tiempo indica que una disminución del desperdicio causa también una disminución en el número de bacterias por área. El signo - (negativo) indica un cambio en la dirección. Así, la relación negativa entre S y B indica que un aumento en los recursos sanitarios hace decrecer la cantidad de bacterias y, viceversa, una disminución de estos recursos hace subir el número de bacterias por área.

Aquí nos encontramos frente a una situación tal que el análisis particular de un par de variables del problema no nos permite predecir la conducta del todo. Aquí está esperando la sinergia. Si modernizamos una ciudad, por ejemplo, podemos llegar a reducir su población, que puede no ser el efecto esperado. En consecuencia, observemos el fenómeno a partir de este modelo de relaciones.

1. A mayor modernización, mayor migración
2. A mayor migración, mayor número de personas.
3. A mayor número de personas, mayor es la basura y desechos por área.
4. A mayor basura, mayor número de bacterias.
5. A mayor número de bacterias, mayor número de enfermedades.
6. A mayor número de enfermedades, menor es el número de habitantes.

Es evidente que si la tasa de mortalidad es mayor que la tasa de migración (por la modernización) y la tasa vegetativa propia de la ciudad, el resultado será negativo. Por supuesto que si incluimos en el cuadro otras variables relacionadas (equipos sanitarios) el cuadro cambia.

Pero esto significa también reconocer que aquellos que veían la panacea en la reforma agraria o en la participación, perfectamente podrían caer (y más de alguno cayó) en este fenómeno. Es necesario, entonces, comprender que, cuando la situación en estudio posee sinergia o es un objeto sinérgico, el análisis, o los mecanismos aplicados sobre ella para que desarrolle una cierta conducta esperada, debe tomar en cuenta la interacción de las partes componentes y los efectos parciales que ocurren en cada una de ellas.

La empresa es una totalidad con sinergia. Esto ya ha sido reconocido hace bastante tiempo. Así, por ejemplo, podemos observar que Peter F. Drucker, sin mencionar el término sinergia lo describe admirablemente.

Señala textualmente:

"La empresa debe ser capaz, por definición, de producir más o mejor que todos los recursos que comprende. Debe ser un verdadero todo: mayor que la suma de sus partes, o, por lo menos, diferente a ella, con un rendimiento mayor que la suma de todos los consumos".

Luego indica:

"La empresa no puede ser un agrupamiento de recursos. Para convertir los recursos en empresa no es suficiente reunirlos en orden lógico y luego girar la llave del capital, como creían firmemente los economistas del siglo XIX (y como creen aún muchos de sus sucesores entre los economistas académicos). Lo que se necesita es una transmutación de los recursos. Y esto no puede venir de un recurso inanimado como el capital. Requiere dirección".

Más adelante plantea un pensamiento que, a nuestro juicio, es de una honda significación y que merecería una meditación aparte. Señala:

"De todos los recursos de que dispone el hombre, el único que puede crecer y desarrollarse es el hombre mismo. Solamente lo que un gran escritor político medieval (Sir John Fortescue) llamó "intentio populi", es decir, el esfuerzo dirigido, enfocado y conjunto de los seres humanos libres, puede producir un verdadero todo. En realidad, hacer un todo que sea mayor que la suma de sus partes ha sido desde los días de Platón la definición de la "Sociedad Ideal".

H.J. Ansoff, en su libro Corporate Strategy, dedica todo un capítulo al problema de la sinergia, tratándola como uno de los factores que deben ser tomados en cuanta para un método de decisión estratégica y la describe como "una medida de los efectos unidos", identificándola con el efecto "2 + 2 = 5", bastante utilizado en la literatura de empresas y de negocios. Con la ayuda de símbolos matemáticos simples, Ansoff busca el significado, desde el punto de vista de administración, del concepto de sinergia. Señala que cada producto de la empresa hace una contribución a la rentabilidad de ella. Cada producto aporta una venta anual de S escudos. Los costos de operación de 0 escudos corresponden al trabajo, materiales, gastos generales, administración, y depreciación.
Con el fin de desarrollar el producto, contando con los medios y los equipos, y diseñar una red de distribución, debe invertirse una suma de I escudo lo que incluye también el desarrollo del producto, las herramientas, máquinas, inventarios, etc. La tasa anual de retorno del producto P, puede escribirse de la siguiente forma:


es decir, el retorno anual de la inversión de un producto se puede obtener dividiendo la diferencia de los ingresos y costos de operación durante un período, por la inversión promedio que es necesaria para apoyar al producto. Esto puede ser desarrollado, en forma siinilar para cada uno de los productos de la empresa (P1, P2,...Pn).

Ahora bien, si no existe relación alguna entre los diferentes productos, las ventas totales de la empresa serán:


En forma similar, los costos de operación y la inversión serán:


y el retorno de la inversión para la empresa en su totalidad será:

Sin embargo, en la mayoría de las empresas existe la ventaja de la "economía de escala" mediante la cual una empresa grande, con la misma suma total de ventas que la suma de las ventas de una serie de empresas pequeñas, puede operar con un costo que es menor que la suma de los costos de operaciones de cada una de esa serie de empresas pequeñas.

De igual forma, la inversión en una empresa de tamaño grande puede ser más baja que la simple suma de las respectivas inversiones de las empresas más pequeñas.

Esto equivale a decir que para



en que S es la cantidad de una empresa grande y T es la suma de las empresas independientes.

Tenemos

De acuerdo con esto, el retorno de la) inversión potencial de una empresa grande (o integrada) es mayor que el retorno compuesto que se obtendría si el mismo volumen de pesos para sus respectivos productos fuera producido por un cierto número de empresas independientes, es decir:


La consecuencia ue este efecto unido a sinergia es claramente ventajoso. Una empresa que se preocupa de seleccionar sus productos y sus mercados de modo de optimizar este efecto (o su sinergia) posee una gran flexibilidad en un mercado competitivo, puede bajar los precios, y ampliar sus recursos en el estudio y desarrollo de productos, etc.

Ansoff clasifica los diferentes tipos de sinergia en términos de los componentes de la fórmula del R A l. Así, por ejemplo, se puede observar la presencia de sinegia en el caso de las ventas, cuando diferentes productos utilizan canales comunes de distribución, una administración de ventas también común, almacenes comunes, etc. Lo mismo sucede con la promoción y la publicidad; una forma de sinergia que no se presenta explícita en la fórmula, pero que es importante es la "sinergia administrativa". La experiencia administrativa de una empresa es una fuente de sinergia. Si una empresa al entrar en una industria encuentra problemas similares a los que enfrentó o enfrenta en otra industria, se encuentra en una posición más ventajosa que si la actual situación fuera totalmente nueva.

Resumiendo, los objetos presentan una característica de sinergia cuando la suma de sus partes es menor o diferente del todo, o bien cuando el examen de alguna de ellas no explica la conducta del todo. Esto nos lleva a la conclusión que, para explicarnos la conducta global de ese objeto, es necesario analizar y estudiar todas sus partes y, si logramos establecer las relaciones existentes entre ellas, podremos predecir la conducta de este objeto cuando le aplicamos una fuerza particular, que no será, normalmente, la resultante de la suma de efectos de cada una de sus partes. En otras palabras, cuando nos encontramos con un objeto con características sinergéticas (que denominaremos sistemas) debemos tener en cuenta la interrelación de las partes y el efecto final será un "efecto conjunto".

Sin embargo, esto nos conduce a otro problema que puede ser sumamente serio. Gran parte de los estudios sobre conducta de grandes poblaciones se realizan a través de una técnica estadística denominada muestreo, que consiste básicamente en extraer representativos de éstas, analizarlos y luego extrapolar las conclusiones a toda la población. Ejemplos de este método los observamos en los estudios de los medios de comunicación masiva, ampliamente utilizados por las agencias de publicidad para determinar el medio que se utilizará en una determinada propaganda; las encuestas de opinión pública; la metodología para determinar el nivel de la cesantía o la desocupación en una comu nidad, etc.

Sin duda alguna, este método es muy efectivo, ya que nos evita efectuar un censo, es decir, el estudio de cada uno de los miembros de una población. ¿Sería posible imaginar el costo y el tiempo empleado en llevar a cabo un censo de ocupación del Gran Santiago ( 3. 500. 000 de personas)? ¿Podría estimarse esta cifra con una frecuencia, digamos, mensual? Imposible.

Sin embargo, si por una parte decimos que la suma de las partes no es igual al todo, y si aplicamos la técnica de muestreo ¿no estamos pensando precisamente que analizando algunas partes podremos comprender al todo? Aparentemente podría existir aquí una contradicción. Y, sin embargo, no la hay. De hecho la técnica estadística del muestreo (bien desarrollada) da y ha dado resultados excelentes. ¿Por qué? Simplemente, porque cuando utilizamos la técnica del muestreo suponemos (implícita o explícitamente) que los elementos componentes de la población o el conjunto bajo estudio son independientes entre sí. Y si son independientes las partes, entonces no existe sinergia y la suma de las partes es igual al todo. Por ejemplo, si en una población de 10.000 personas, existen 4. 5 00 hombres y 5. 500 mujeres, y si sacamos una muestra representativa de esa población de 100 personas, es muy probable que ella indique que 44 ó 46 son hombres y 58 ó 54 son mujeres . En este caso la categoría hombre-mujer es independiente.

Cuando estamos hablando de elementos independientes, evidentemente estamos diciendo que no existe interacción entre ellos, interacción que afecte el comportamiento de la variable en estudio. Puede existir una infinidad de interacciones entre aquellos hombres y mujeres, pero, para los efectos de separarlos entre hombres y mujeres, hay independencia y, en ese sentido, son elementos aditivos. En el mismo caso de la cesta de naranjas que citábamos al comienzo de este capítulo.

Pero aquí existe un hecho que es importante. Cuando hablamos de hombre o mujer, de narnajas, de cesantes, etc. estamos pensando ya en totalidades. Totalidades dentro de una totalidad mayor. Esto nos lleva al segundo concepto que deseábamos discutir en este capítulo : el concepto de recursividad.



Espero haber ayudado en algo. Hasta la próxima oportunidad!

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada